La joven escritora María Cuesta reflexiona sobre la dictadura del aspecto físico

“No nos equivoquemos, nos juzgamos y atacamos a nosotros mismos, somos un vivo reflejo de lo que tanto criticamos, de lo que tanto aborrecemos”


Por María Cuesta


No importa el físico, lo que importa es lo que midas y peses, que en otras palabras, viene a significar lo mismo.

No importa si eres rubia o morena, con que estés buena sobras.

No importa cuántas matrículas de honor tengas, eso sí, procura tener seis cuadrados perfectos en los abdominales.

 No importa si te importa una mierda tu aspecto, ya se ocupará el resto de que te empiece a afectar; porque todo empieza con un comentario, una mirada, incluso un ligero gesto, y de repente, nos damos cuenta de que ya no nos vale con lo que somos, no nos vale de nada nuestras virtudes, ya no valemos nada.

¿Qué estamos juzgando? ¿Juzgamos nuestras imperfecciones o juzgamos considerar que tenemos partes perfectas? ¿Atacamos al débil de autoestima, o al que tiene demasiada subida la moral?

No nos equivoquemos, nos juzgamos y atacamos a nosotros mismos, somos un vivo reflejo de lo que tanto criticamos, de lo que tanto aborrecemos. ¿O acaso la que dice que solo quiere un chico que la quiera no se pone a dieta en busca de lucir como una modelo? Somos fríos y calculadores, en el fondo todos tenemos miedo de aceptar que por mucho que lo intentemos, somos como somos, con tres kilos de más o de menos, con veinte capas de maquillaje o sin ni siquiera peinarnos, con ropa de marca o marcados por la ropa…

 Quizá algún día nos miremos fijamente al espejo y nos sinceremos, nos digamos de una mísera vez que ya está bien, que no podemos seguir apartando la vista del plato para fijarnos en los modelos de los escaparates, que no podemos seguir criticando a las personas por el simple hecho de envidarlas, porque ¡joder! lo hacemos, lo hacemos constantemente.

Ojalá la próxima vez que nos pongan un espejo delante no veamos un cuerpo, veamos a un ser humano intentando ser el mismo, con sus virtudes, pero sobre todo con sus imperfecciones. 


María Cuesta

María Cuesta es una jovencísima escritora adolescente que se estrena en el mundo de la literatura con un trilogía de género fantástico y para un público preferentemente juvenil: Kayla. Escribe con gran madurez y despliega un talento prematuro.