Carlos Navas construye con conversaciones telefónicas coloquiales una trama literaria llena de suspense. Y así poco a  poco articula una novela negra con tintes de thriller psicológico 

“No te preocupes por las escrituras ni   por los contratos, joder. No se va a enterar nadie. Tengo la autoridad suficiente para firmar y hacer los traspasos, no te preocupes por eso”

 


Carlos Navas:  “La última habitación”


Original, atrevida, muy entretenida y si me lo permitís, un tanto escalofriante.

He trabajado a lo largo de mi vida con infinidad de sumarios judiciales e informes de escuchas telefónicas. Os aseguro que resulta realmente complejo construir con eso una historia interesante. Más que nada porque el objeto de esos documentos no es entretener, sino probar un delito y cazar a un delincuente.

Pues bien, Carlos Navas, con esa estructura de escuchas –informe pericial incluido-, no sólo lo consigue sin variar el formato, sino que te pega literalmente al sillón hasta que acabas la novela. Vertiginoso.

Llama la atención que el “supuesto” informe pericial de “los sucesos”, sitúe la acción en una famosa y exclusiva urbanización de alto standing del norte de Madrid, donde Navas ha hecho aparecer un misterioso edificio con un nombre no menos misterioso: Edificio Secret Garden. El mapa del informe pericial sitúa el lugar de los hechos -en la realidad- entre dos campos de Golf y una gasolinera que la ficción de Navas no contempla.

Carlos Navas construye con conversaciones telefónicas coloquiales una trama literaria llena de suspense. Y así poco a  poco articula toda una novela negra con tintes de thriller psicológico en estado puro. Todo sucede en un solo día: viernes, 27. Todo pasa en un edificio de piedra natural color negro azabache. Y todo concluye en una habitación misteriosa que esconde un gran secreto: “La última habitación”.

Tras una aparente calma de intrascendentes vidas y sucesos, sobrevive el infierno de un horrible crimen que no descubrirás hasta el final:

“TITULAR LÍNEA: BRUNO CHAVES

 TELEFONO REGISTRADO: 6667774XX

 HORA: 22:32

DURACIÓN LLAMADA: 39 SEGUNDOS

¿Diana? (…) Hola, sí, cariño… (…) ¿Cómo que…? ¿No has visto la nota? (…) Sí, te dejé una nota en la cocina al mediodía antes de irme. Mira bien, justo encima del microondas. (…) Sí, tenemos reunión en la sede del partido. No voy a poder ir en toda la noche. Se están planteando que me presente a las primarias. (…) No lo sé, pero mucho lío, sí. (…) No, no se me ha olvidado. Tengo ya reservado el hotel. Nos vamos el sábado, sí. (…) {¡Biiip!} {¡Biiip!} Cariño, perdona, pero ahora no puedo hablar contigo, tengo una llamada por la otra línea (…)    Es importante. Es la compañía de seguros, por lo de la tubería del cuarto de baño. (…) Sí, no te preocupes, Diana, en serio. Si puedo te llamo más tarde, te lo prometo. (…) Un beso. Adiós, adiós… (Llamada finalizada).

 TITULAR LÍNEA: BRUNO CHAVES

 TELEFONO REGISTRADO: 6667774XX

HORA: 22:35

DURACIÓN LLAMADA: 58 SEGUNDOS

Samu, soy Bruno. (…) Calla, tío, que no veas lo que me ha costado hacerle creer a Diana que tenemos reunión esta noche. (…) Sí, se lo ha tragado. (…) Lo sé, pero no me apetecía tener que contárselo todo, Samu. Estamos en un período de crisis y, bueno, ya te contaré… (…) ¡Por fin hoy, sí! Coche oficial, con chofer. (…) Me ha traído hasta casa. (…) De por vida, sí. (…) No te preocupes por las escrituras ni   por los contratos, joder. No se va a enterar nadie. Tengo la autoridad suficiente para firmar y hacer los traspasos, no te preocupes por eso. (…) Sí, el lunes, pero esta noche lo podemos dejar listo. Envíame un whatsapp con los importes exactos. (…) No, el número de cuenta no, sólo los importes. (…) Ya. Samu, ¡por favor! Confía en mí, he llegado a un acuerdo con los abogados para que todos salgamos beneficiados de esto. (…) No, no puedo. El fin de semana tengo que irme con Diana. (…) Tranquilo, ella no sabe nada. (…) Sí, me voy el sábado por la mañana. Le prometí pasar el fin de semana en un hotel. (…) No, no te preocupes, el lunes vienes a mi despacho, te invito a café, firmamos todo y hacemos los traspasos. Lo demás, déjalo de mi cuenta. (…) No, mejor a las diez, que ya se han ido las limpiadoras. (…) Exacto, tráete todo lo necesario. (…) Sí, venga, un abrazo, tengo muchas cosas que contarte. Nos vemos pronto… (Llamada finalizada).

 TITULAR LÍNEA: LOURDES VERDASCO

 TELEFONO REGISTRADO: 6541222XX

 HORA: 23:04

 DURACIÓN LLAMADA: 42 SEGUNDOS

 ¡Hola, Romina! Que sí puedo ver la televisión sin problemas. Perdona que no te haya llamado antes. Acabo de llegar con mi cari. Hemos estado en el teatro viendo una obra de monólogos. No veas que risa. Es buenísimo, ya te contaré. Nos hemos hecho fotos al salir y todo. {Silencio breve}. Pues eso, que vemos bien la televisión, ¿eh?… {Silencio breve}. Hoy no nos ponemos de acuerdo para hablar… Mi marido está ya en la cama. Le toca trabajar este finde. Mañana se tiene que ir pronto a Sevilla, así que si quieres llamarme, podemos charlar un rato tranquilamente. Estaba ahora liada con la casa. La casa es lo peor que hay, Romi. No se acaba nunca. Y como la dejes dos días y te relajes, ya está todo manga por hombro otra vez… ¡Uf! , ya son pasadas las once, y yo hablando sola por aquí. Bueno, si no, ya mañana hablamos y me cuentas lo de tu marido, a ver cómo os va en el local y si os van saliendo las cuentas en el negocio, que ser emprendedor hoy en día no es nada fácil. ¡Que te sea leve mañana en el curro! Adiós. Muaaaaa… (Llamada finalizada).”