Mercedes Pinto vuelve a la autopublicación con Melodía para un forense.
Adelanta en Libretería las claves de su nueva novela que publica el 15 de diciembre.


ENTREVISTA CON…:

Mercedes Pinto


La escritora granadina Mercedes Pinto vuelve a la autopublicación con Melodía para un forense: “Tengo un espíritu indie, no lo puedo evitar”, confiesa. La autora del best-seller Cartas a una extraña saca a la venta el día 15 de diciembre una nueva crónica negra al estilo mercediano y que promete dejarnos KO.

Apenas puede desvelar nada de la trama sin destripar su nueva novela, pero nos regala algunos compases que garantizan intriga y suspense. A Mercedes, que se ocupa tanto de cuidar sus personajes y que le apasiona meterse en sus pellejos, en esta ocasión, le ha costado vivir ciertas situaciones dramáticas con su protagonista, Ray Fox: “Y es que no podía imaginármelo, era terrible –asegura-. A mí misma me dolía”.

Repasamos con ella también la “obcecación” de las editoriales tradicionales de no salir de su “zona de confort” y su opinión sobre los “adelantos editoriales”. De paso nos descubre los secretos del ritual de sus libretas, algunas de ellas pequeñas “obras de arte” artesanales sin las que no puede desarrollar ninguna trama.

Mercedes Pinto en su lugar de trabajo

“Cada vez que va a hacer la autopsia a un cadáver le pone la música que él cree que a ese cadáver le gustaría y le reza una oración”

“Igual está mal que yo lo diga, pero tiene un final muy potente, muy bestial. Tanto el principio como el final son muy impactantes”

 

La historia de Melodía para un forense comienza cuando a Ray Fox, un forense melómano, se le presenta la oportunidad de resolver un caso que le causó un trauma 15 años antes, cuando en su mesa de autopsias encontró un cadáver que estaba muy vinculado con él. Esta puesta en escena ha representado para Mercedes Pinto una auténtica tortura:

“Yo es que no podía. Me costaba imaginármelo, y cuando me lo imaginaba me estremecía. Tenía que tomar un poco de distancia porque a mi misma me dolía. Me decía: esto tiene que ser terrible. Terrible, terrible”

La obsesión de Ray Fox está a punto de costarle la carrera y su libertad, además de un enganche a las anfetaminas y un trauma que le dejará una huella perpetua. Hace quince años el caso se archivó sin resultados, pero ahora tiene la oportunidad de aplicar nuevos avances científicos a la investigación criminalística, y  resolver un suceso muy especial, un crimen que le cambió la vida.

“Es un libro que tiene muchas músicas porque es melómano”, dice Mercedes. De hecho la escritora ha elaborado una auténtica banda sonora para escuchar el libro mientras se lee la novela. “Tiene una especie de ritual. Cada vez que va a hacer la autopsia a un cadáver le pone la música que él cree que a ese cadáver le gustaría. Le reza una oración muy particular, porque él era creyente, deja de creer y tiene su propia religión”.

Melodía para un forense empieza y acaba  intensamente:  “Igual está mal que yo lo diga, pero tiene un final muy potente, muy bestial. Creo que es una novela, sin ser muy larga, muy redonda”. “Hay una escena final muy bestia. Mis dos lectoras beta me lo han dicho. Tanto el principio como el final son muy impactantes”.

Mesa de autopsias en Melodía para un forense

“Tengo un espíritu indie, no lo puedo evitar. No quiero abandonar ese espacio de libertad que tanto me gusta”


DE VUELTA A LA AUTOPUBLICACIÓN


Mercedes Pinto vuelve a la autopublicación. Sus últimas tres novelas las ha publicado con Amazon Publishing: “Estoy encantada con el equipo”, dice. “Hasta el momento es la única editorial que no me ha decepcionado. Podría haber publicado ésta también con ellos, pero tengo un espíritu indie, no lo puedo evitar. Me apetecía mucho volver a esa libertad de hacer lo que te da la gana…, hacer tus propias promociones…, poner el precio que tu quieres… No quiero abandonar ese espacio de libertad que tanto me gusta, porque también he tenido ofertas de otras editoriales y no he querido. Y he dicho que no porque los contratos son más de lo mismo. Parece que no quieren despegar y abandonar su zona de confort”.

No quiere desvelar ni detalles ni nombres de las editoriales que le han propuesto publicar con ellas. Sobre todo, después del éxito de Cartas a una extraña que le lanzó a la fama. “No vale la pena. Firmas creyendo que te van a promocionar y que te vas a librar de esa parte tan ardua y tan pesada que es la promoción, y no es así. El autoeditado tiene que promocionar exactamente igual que el que publica con una gran editorial. Y si no, al final, te quedas en el ostracismo”.

La escritora granadina comparte la opinión generalizada en el sector “indie” de que “las cosas tienen que cambiar: cobras a los 14 meses, firmas por 7 años y con adelantos que apenan cubren gastos”, afirma. “Los últimos adelantos los he rechazado yo. A mí el adelanto no me interesa para nada. A no ser que sea un adelanto brutal que me vaya a solucionar dos años de trabajo… Yo lo veo al final un engañabobos. Te dan dos, tres o cinco mil euros de adelanto y una vez que se publica la novela, te tiras tres, cuatro meses sin cobrar nada… Entonces, ¿para qué yo quiero un adelanto? Yo lo que quiero es cobrar justo al mes de haber empezado a publicar”.

El ordenador y las libretas de Mercedes Pinto

“He tenido ofertas de otras editoriales y no he querido. Y he dicho que no, porque los contratos son más de lo mismo. Parece que no quieren despegar y abandonar su zona de confort”

“Los últimos adelantos (editoriales) los he rechazado yo. A mí el adelanto no me interesa para nada, a no ser que sea un adelanto brutal que me vaya a solucionar dos años de trabajo… Yo lo veo al final un engañabobos”


“CRÓNICA NEGRA HUMANISTA”


–Mercedes, te has lanzado al thriller y la crónica negra definitivamente, ¿por qué?

–Ha sido poco a poco. Los lectores que me conocen y que han seguido mi trayectoria, saben que no he derivado aquí de repente, sino poco a poco, obra a obra. Y, ¿por qué? Simplemente porque me gusta.

Cuando yo empiezo a escribir una obra, no tengo ni idea a qué genero puede pertenecer. Son los demás quiénes lo dicen. Yo simplemente escribo una historia con la que me lo estoy pasando superbién, que me está gustando a mí, que me hace disfrutar… De todas las formas mis novelas, según me han comentado más de una vez, no son género negro-negro, se puede llamar un género negro humanista… Sin abandonar eso que tanto me gusta: los personajes… Yo soy una lectora de novelas y si lo personajes no se levantan sobre el papel y los veo vivos, a mí me da igual la trama. Necesito que el personaje haga que yo me crea la historia. En eso siempre he puesto muchísimo interés.

Concluimos la entrevista con una petición, le pedimos que nos despeje el misterio de sus libretas… Y nos confiesa que forman parte de su rutina y que ha creado en torno a ellas todo un ritual. Un ritual sin el que no puede articular una buena historia bien contada. Pero “eso –como dirían en Irma, la dulce, es otra historia”. Esto y otros detalles los  encontraréis en la entrevista completa que os ofrecemos en el postcast de audio que encabeza el resumen de esta entrevista con Mercedes Pinto.


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