El protagonista de hoy no conocía la palabra imposible. Lo que repitió cuando vio que se le habían adelantado antes que la Parca hiciera su trabajo. Tienes 10 líneas para descubrir quién es:

Un sueño, una meta, ser el primero, y por eso la palmó. Fin de la historia. Y eso que, de niño, el tipo era un fusique

Tienes diez líneas para saber quién es este personaje histórico

Debe de ser frustrante que te roben un sueño, el que más anhelas en tu vida, y encima palmarla por su culpa. Eso fue lo que le ocurrió al protagonista de hoy. Un sueño, una meta, ser el primero, y por eso la palmó. Fin de la historia. Y eso que, de niño, el tipo era un fusique. Nada, vamos. Sin embargo, supo suplir las carencias físicas con una inteligencia sin igual, pericia y valentía. Total, que durante años estuvo rondando la idea de cumplir el sueño que le nublaba los pensamientos. Lo intentó en una primera ocasión sin éxito. La cosa pintaba mal y decidió dar por concluida la aventura antes de que fuera a peor. Ya en casa examinó los fallos, realizó una mejor planificación y decidió intentarlo por segunda vez. Le costó lo suyo, pero lo consiguió. Incluso cerca del terreno el que le robó el sueño le instó a dejar de tontear, que aquello no iba a con él. A buen sitio fue a dar el colega. El protagonista de hoy no conocía la palabra imposible. Lo que repitió cuando vio que se le habían adelantado antes que la Parca hiciera su trabajo. Impecable, por cierto.


SOLUCIÓN ENTRADA ANTERIOR:  Gala Éluard Dalí


Como un conde medieval

Conocida como la musa de Salvador Dalí que la inició en el surrealismo, lo fue también de Louis Aragon, Max Ernst o André Breton, el ideólogo del surrealismo que más tarde la despreció. Dalí decía de la que sería su esposa, que era la única que lo salvó de la locura y de una muerte temprana.

Lee su vida en Word

 


EN VIDAS ANTERIORES…:

IR A MÁS VIDAS ›


MÁS SOBRE VÍCTOR:


Víctor Fernández Correas, ficción histórica de ‘pata negra’


MICRORRELATOS DE VÍCTOR F. CORREAS:


Microrrelatos: “El piano de Alicia”

El típico maduro podrido de dinero