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Libretería

Un juego perverso, entrega de El coleccionista, una novela de Cecilia Barale
El folletín

Un juego perverso para alejarla

Ana Montecasino termina su repaso mental de lo que ha sido su último amor, una relación prohibida que concluye con un juego perverso para alejarla del lado de su jefe, además de su amante, Diego Echelar. Ahora, en el Hotel Palestine de Bagdad, su mente pasa página a una aventura más excitante: “Irak: ¿la clave para encontrar la tumba de Alejandro Magno?”

Intenciones secretas, entrega de En el fin de la Tierra, de Rocío Castrillo
El folletín

Intenciones secretas

Mercedes Alvedro va camino de Madrid, oficialmente a un seminario de profesores de Literatura, pero esconde a su hermana sus intenciones en secretas. La realidad es que ha localizado a Bernardo y está dispuesta a decirle a la cara que tiene una hija con su hermana, con sus mismos ojos azules…

Comienza la preventa en papel de El esclavo de los nueve espejos, una novela de Raimundo Castro
Destacado, Libros, Noticias indie

3, 2, 1… ¡Comienza la preventa en papel!

No, no es hemos vuelto locos. Y menos después de ocho años con escritores autopublicados, indies e independientes. Seguimos en nuestra línea de apoyo a toda ficción que se publica con calidad, y no cabe, por designios de un seudo monopolio, en las librerías tradicionales. Siempre que el autor quiera, por supuesto.

La forzada convivencia de los dioses, por Alberto Giménez Prieto
El folletín

La forzada convivencia de los dioses

Capítulo donde los dioses mayoritarios del Paraíso: Cristo y Alá, discuten con Yahvé y le echan en cara convocar una reunión de emergencia por algo tan ridículo como es el fútbol. Aprovechan además su mayoría absoluta en el Paraíso para cuestionar una vez más la forzada convivencia de los dioses monoteístas en la UTD.

No tengo a nadie, entrega de Qué día el de aquella noche, una novela de Ignacio León Roldán
El folletín

No tengo a nadie

Tras la misteriosa muerte de sus padres, a Jesús le internan en un orfanato. Pero no recuerda nada más allá del día de su salida del centro: era su cumpleaños, se vislumbraban las primeras sombras de los atardeceres de octubre, estaba solo… «¿Adónde voy a ir si no tengo a nadie?»

Una marea oscura de la noche, entrega de A tres pasos de Luna, una novela de Beatriz Cáceres
El folletín

Una marea oscura de la noche

Luna obedece a Juan con tal de no verle enfadado y acude a casa de Rosa para acicalarse. Rosa mira el pelo de Luna con pasión. Dice que su melena es una marea oscura de la noche y que el secreto de su brillo son las estrellas desorientadas que se prenden en él…

Un triste vampiro portugués, entreva de El esclavo de los nueve espejos, de Raimundo Castro
El folletín

Un triste vampiro portugués

El vampiro desvela al cura su nombre: Amado Balmes, como el general de Franco del que la leyenda cuenta que se dio un tiro en la barriga, pero no fue así. Todo empezó con un triste vampiro portugués que desesperado atacó a su prima, y ella le mordió a él…

Una amenaza real, entrega de El coleccionista, una novela de Cecilia Barale
El folletín

Una amenaza real

La relación entre Ana Montecasino y su jefe, Diego Echelar, pasa de la euforia del primer beso a la entrada de Eleonora en la redacción del periódico. Lo hace con una sonrisa ganadora, un andar lento, una timidez adolescente superada… Y Ana la siente como una amenaza real…

La propseridad de 1992, entrega de En el fin de la Tierra, una novela de Rocío Castrillo
El folletín

La prosperidad de 1992

Las conmemoraciones de 1992 trajeron la prosperidad a los tres amigos que compartieron techo en el ático de Chamberí. A Bernardo de la mano de su amigo Alfredo a quien echó del ático para disfrutar de su intimidad con Helen. A Libertad A Secas la buena suerte le llegó en forma de crucero por el mundo. Y a Mercedes Alvedro…

Virtud tan divina como la punturalidad, por alberto giménez prieto
El folletín

Virtud tan divina como la puntualidad

Explicada en la entrega anterior en qué consistió La revolución urbanística del Paraíso, en este capítulo se discute de una virtud tan divina como la puntualidad. Recordemos que Cristo y Alá han llegado juntos, ¡cogidos del brazo!, a la reunión que ha convocado Yahvé con tanta urgencia y en la que ni uno siquiera de los dioses ha sido puntual.

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