Tag

Raimundo Castro

Era un maldito peón, entrega de El esclavo de los nueve espejos, una novela de Raimundo Castro
El esclavo de los nueve espejos, El folletín

Era un maldito peón

Apenas se ha dado cuenta, pero el ex policía y sicario Alejandro Neblí, ha atravesado la superficie líquida de otro espejo y sin saberlo un extraño se ha apoderado de sus sentidos y adueñado de su mente, un tal Abdón Martínez, un maldito peón de ajedrez…

Aquellos espejos estaban vivos, entrega de El esclavo de los nueve espejos, una novela de Raimundo Castro
El esclavo de los nueve espejos, El folletín

Aquellos espejos estaban vivos

El sicario y ex policía Neblí da dos pasos atrás y rompe la conexión con el espejo en el que está encerrado el cacique Emiliano Suárez. No puede digerir lo sucedido.
Aquellos espejos almacenaban la esencia de las pesadillas, vibraban en el interior, eran como charcos callejeros. Aquellos espejos estaban vivos…

Doble condena, entrega de El esclavo de los nueve espejos, novela de Raimundo Castro
El esclavo de los nueve espejos, El folletín

Doble condena

Poseído por la maldición de los espejos, don Emiliano, rayano en la locura, ha perdido todo contacto con la realidad. En un acto de arrogancia bruta, se arroja al vacío del espejo, sin constatar en qué lado del azogue se ha varado. Ni siquiera se percata que sufre una doble condena…

La maldición de los espejos, entrega de el esclavo de los nueve espejos, por Raimundo Castro
El esclavo de los nueve espejos, El folletín

La maldición de los espejos

Su hija adolescente brutalmente violada, el miedo a los palos de la guardia civil, la amenaza de la pérdida de su casa… El cacique se ha cebado en ellas. Anastasia, la comadrona de Torrealba, solo tiene una salida. Un terrible conjuro a la luz de una luna negra, un ensalmo pintado con carbón y un trágico camino: la maldición de los espejos… Un embrujo poderoso que se adueña de Emiliano Suárez.

Dos violaciones sin castigo, entrega de El esclavo de los nueve espejos, una novela de Raimundo Castro
El esclavo de los nueve espejos, El folletín

Dos violaciones sin castigo

Emiliano Suárez ha desbocado su lujuria, y decide violar y preñar a su mujer, y forzar brutalmente a la hija de la comadrona. Todo en un solo día. Dos violaciones sin castigo, ya que nadie en el pueblo denunciará al dueño y señor de Torrealba. Pero aquí se fragua la maldición de los espejos…

La hija de la comadrona, entrega de El esclavo de los nueve espejos, de Raimundo Castro
El esclavo de los nueve espejos, El folletín

La hija de la comadrona

Neblí, ante el segundo espejo. Allí está Emiliano Suárez, un cacique despreciable dueño y señor de tierras y personas por igual. El padre del señorito vive obsesionado con la partera Anastasia. Hasta que su cuerpo se marchita. La lujuria vuelve a apoderarse del cacique de Torrealba cuando conoce a la hija de la comadrona…

Un cacique despreciable, entrega de El esclavo de los nueve espejos, una novela de Raimundo Castro
El esclavo de los nueve espejos, El folletín

Un cacique despreciable

Alejandro Neblí, hechizado, se enfrenta al primero de los espejos. Comprueba que el reflejo es el suyo, hasta que una voz le llama Rogelio, pero él no era Rogelio y no sabía nada de lo que la imagen le contaba… Se halla frente a frente al padre del anfitrión, un cacique despreciable…

El esclavo de losnueve espejos, en Cuartopoder
Noticias indie

‘El esclavo de los nueve espejos’ en Cuartopoder

El periódico digital Cuartopoder recomienda hoy la última novela de Raimundo Castro, El esclavo de los nueve espejos. El autor de la exitosa novela de Los imprescindibles, Raimundo Castro, ha autopublicado en exclusiva con APPLE Libretería y Librería Deseos su última obra dedicada a Jorge Luis Borges y Sigmund Freud.

Tiene que matarme, entrega de El esclavo de los nueve espejos, una novela de Raimundo Castro
El esclavo de los nueve espejos, El folletín

¡Tiene que matarme!

El señorito explica abatido al ex policía los oscuros secretos de los espejos. Tienen retenidos a infinitos seres malditos, personas condenadas a contemplarse. Pero también confiesa a Neblí, por un lado, su íntima esperanza y por el otro, la única salida: «¡Tiene que matarme!»

Cerrar